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Menores usados como camellos de alcohol en india

Otra forma más de explotación infantil

Nueva forma de explotación infantil por parte de las mafias

En el estado de Gujarat, al oeste de India, impera la Ley Seca, siendo imposible comprar alcohol en todo el territorio. Pero las mafias han encontrado cómo aprovecharse de esta prohibición, explotando a niños para traficar con el alcohol, lo que les sale aún más rentable  económicamente y mucho menos peligroso que un modus operandi de contrabando tradicional.

Camellos de alcohol infantiles, niños menores de 16 años que son usados por las mafias para introducir alcohol en Gujarat desde otros estados de India. Menores para los que, acostumbrados a vivir en la pobreza extrema, una pequeña cantidad de dinero que ni sus dos padres juntos suman en un mes, es una fortuna.
Traficantes de alcohol que se lucran tal cual pequeños Al Capones. Con el agravante de utilizar niños, lo que aumentan aún más si cabe su beneficio y además les evitan las duras condenas penales que estipula la ley india por este tipo de contrabando, no aplicables a menores de edad. Estos mafiosos de tres al cuarto, expertos en explotación humana, lo saben; saben que si la policía detiene a uno de sus camellos infantiles éstos apenas sufren represalias… “tan sólo” fuertes palizas que estos críos sobrellevan a cambio de un dinero que alivie la miseria en que viven.
Terrible sin duda. Sin embargo lo más escandaloso de esta situación, es que en la mayoría de los casos son las propias familias quienes apoyan y favorecen estas prácticas de sus hijos al verse beneficiadas, reclamando una parte del dinero.
En itwillbe.org trabajamos con algunos de estos niños en nuestros proyectos de ALFABETIZACIÓN BÁSICA CONTRA EL TRABAJO INFANTIL y de REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL, tratando de trasladar a estos menores a un centro de acogida, donde tienen cubiertas todas las necesidades básicas, haciéndoles ver así que no necesitan dinero.
En paralelo a este trabajo de intervención por parte de los profesionales sociales, que requiere de mucho tiempo y dedicación, se han tomado medidas de “reducción de daño”. Se ha conseguido que los niños bajo la tutela de los centros de acogida abran una cuenta bancaria para ingresar el dinero que ganan, evitando tanto los robos como que algún miembro de su familia o de otra mafia se lo pueda reclamar.

Desterremos la indiferencia.

La desigualdad y la injusticia no son inevitables.